Veo Veo: Balance 2014

Nunca hago balances, no me gusta, me siento obligada a poner todas las cosas lindas que me pasaron en un periodo de 12 meses, cuando las situaciones en general no las mido de esa forma. Un año es muy poco tiempo, pensemos en las revoluciones, en las guerras, pongamos en una linea de tiempo las cosas importantes que pasaron en la humanidad, entre una y otra hubo mínimo un periodo de 100 años. Es cierto que la vida de una persona es, lamentablemente, mucho más corta que eso, y supongo que por eso se hace un balance, y ese balance consiste en poner todo en una lista de pros y contras de cosas que pasaron en un determinado lapso de tiempo. Es un ejercicio introspectivo sobre todo, pero cuando uno es una figura pública (?) y tiene un blog de viajes en el que también se hace catarsis, es valido hacer este ejercicio de manera pública.

Siempre creo que los mejores años de mi vida fueron aquellos de los que no recuerdo nada, probablemente los primeros 4 o 6 años. Una niña inquieta que corría por el parque molestando a su hermano, a su perra, a sus abuelos y a todo ser vivo que se pusiera en su camino, no recuerdo casi nada de esos años, pero tengo fotos y algunos VHS que prueban que ya desde pequeña tenía problemas para mantener la calma y controlar la ansiedad. Pero vivía en una casa con jardín y plantas, y una pileta y un perro. ¿Qué más necesita un infante para ser feliz? Los años pasan y la felicidad es cada vez más difícil de lograr, o mejor dicho, yo soy una persona muy poco conformista, tengo lo que quiero pero cuando lo tengo ya no estoy tan segura de haberlo querido tanto, un poco caprichosa también. Supongo que son los problemas de haber sido hija única durante algunos años.

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Haarlem, el barrio de mi amigo Lula en Amsterdam.

 

Sin embargo este año fue distinto a los demás, me cuesta creer que hace solo 6 meses estaba atrapada en una oficina de lunes a viernes durante 9 horas por día, y que en todo ese tiempo me la pasaba renegando de esa situación, molesta con mi trabajo, pero sin estar convencida de que podría salvarme de seguir una vida rutinaria y terminar convirtiéndome en jefa de mujeres como yo en los próximos 5 años. No me gustaba para nada ese aspecto de mi vida, y siempre había sentido la necesidad de viajar, siempre sentí que mi futuro no estaba en un solo lugar; supongo que tiene un poco que ver con la Laura de hace 20 años, sigo siendo igual de escurridiza.

Siempre digo que la decisión de viajar no me llego como una iluminación divina o un llamado del más allá, siempre estuve segura de que lo quería, y para cuando llegó este año me di cuenta que era una decisión que venía postergando desde hacía unos 5 años. Primero no me animaba, después tuve un novio que no quería que yo viaje, después tuve otro novio y no me quería ir, y después me di cuenta que no me importaba más lo que pensaran los demás, no me importaba perder una relación tanto como me importaba serme fiel a mi misma, buscar un futuro mejor y más feliz.

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Complicidad con mi hermano en Uruguay

 

Una de las razones por las que viajo es porque quiero tener una vida hermosa para contarle a mis hijos, quizás suene tonto y fantasioso, y probablemente mis hijos piensen que soy la mejor el mundo aunque haya sido una ama de casa toda mi vida. Y eso esta bien también. Pero no es suficiente para mí. Salí al mundo a tener aventuras, a conocer lugares, gente, a perderme y a encontrarme, a enamorarme, a esperar a que me pasen cosas increíbles mientras busco mi lugar en esta tierra hermosa y vasta que tenemos.

Para mi el 2014 fue un año pleno, fue excelente, a pesar de que la primera mitad fue algo triste, de julio hasta hoy no paré de ser feliz, inclusive en el viaje tuve momentos malos, pero siento que es un precio muy pequeño que estoy pagando. Soy una afortunada, tengo a mis viejos, tengo a mi hermano, tengo mis amigos, tengo un alemán hermoso, y sobretodo, tengo la posibilidad de hacer lo que quiero y sentirme feliz. ¿Qué espero para el 2015 que viene? Que todos los que amo puedan sentir la misma felicidad que siento yo cada vez que me voy a dormir, sabiendo que hago lo que elegí, que a veces es hermoso y a veces no tanto, pero es mi elección y hoy estoy conforme. Hoy estoy donde quiero estar.

 

Qué es Veo Veo? Es, ante todo, un juego, una excusa para conocer lugares de la mano de otros viajeros, contarnos historias, viajar aunque no tengamos la oportunidad de hacerlo, encontrarnos. Se realiza una vez al mes y las temáticas se eligen en el grupo Veo veo en Facebook, y por medio del hashtag #VeoVeo en Twitter y otras redes sociales. ¿Querés jugar? ¡Veo veo! ¿Qué ves?

Jugaron conmigo en esta edición: Roving SnailsAsiento para Dos,  Gastando SuelaPaper-VersosCuentos de MochilaUna Argentina por el MundoRodando CaminosThe Indie TrendyRumbeando por AhíEntre Lugas, Viaje y Descubra y Hooked on the World.

2 Comment

  1. Andrés Palmieri says:

    Que te puedo decir, la mejor decisión que pudiste haber tomado es la que hiciste, que loco pensar que nuestras vidas se vayan dentro de una oficina no? creo que una vez que despertamos nos damos cuenta que nosotros también tenemos alas para ir a donde nosotros queramos y no nos dábamos cuenta que las teníamos porque nos cerrábamos nosotros mismos negando que es lo que realmente queremos en nuestra vida y siempre lo supimos, ser felices viajando, ser nosotros mismos de estar como queremos estar, y el día de mañana contarles a nuestros hijos y nietos que existe un mundo llenos de aventuras y que es maravilloso. Escribe lo vives porque es la vida misma lo que ves.

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