Garota de Berlin

Hay dos ciudades que sueño con conocer desde hace muchos años, una es Londres y la otra es Berlin. Sueño con Berlin desde hace años, cuando vine a Europa por 20 días en 2010 no pude conocer la capital alemana, estaba muy lejos de todo lo demás que transcurría en mi breve y abultado itenerario, debería dejarlo para otra vez, para un próximo viaje. Lo mismo me pasó con Londres, me quedaba a contramano de todo, así que también me quede con las ganas de la capital inglesa.

La semana pasada tuve la suerte de hacer realidad el deseo que me atormentaba desde hace tiempo, pasé cuatro días en Berlin y me quedé con gusto a poco, es tan hermoso cuando una ciudad supera las expectativas de uno. Conocí Berlin con frío, con lluvia, días nublados y sin ver el sol, y aún así me enamoré, como pocas veces me enamoré de ciudades, me di cuenta que podría vivir ahí si superara la barrera del idioma. Tiene todo lo que busco en un lugar, tiene arte, tiene historia, tiene calles enormes y anchas que parecen la 9 de Julio en versión europea. No es una ciudad para visitar a la ligera, es una ciudad para vivir, caminar las calles, adoptar su ritmo y quedarse colgado de cada detalle que la hace única.

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Brandenburg Tor

 

Es una ciudad, pero hasta hace poco fueron dos ciudades, el este y el oeste dividían la capital alemana, y eso se ve en todas partes. La arquitectura, la gente, las partes del muro que todavía siguen ahí, como un recordatorio de lo que una vez pasó y no debería volver a pasar. La historia de este gran país esta en Berlin, se respira a cada paso, cada edificio, cada monumento, cada calle es un recordatorio de todo lo que pasó en Alemania, las guerras, el nazismo, la unificación, todo en Berlin es historia.

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Bella Berlin

Me obsesioné a tal punto con la historia alemana que no visité ningún museo dedicado al arte, todo lo que quería era saber más, poder entender lo que pasó, atesorar todo lo que estaba aprendiendo y asegurarme de no olvidarme jamás, porque recordar es la única manera de no repetir la historia, de seguir diciendo nunca más.

Al caminar las calles de esta ciudad uno se siente permeable y diminuto, Berlin se impone, se hace notar en cada paso, invita al visitante a pasar días y semanas enteros solamente viendo el movimiento de la ciudad, toda esa cantidad de gente ir y venir, sin más intención que ir al trabajo y volver a casa. A veces pienso que yo estaba en la misma situación en Buenos Aires, veía a todos esos turistas y viajeros contemplando la ciudad como si fuese una joya, y para mi era solo mi ciudad, nada más y nada menos. Todo perspectiva cambia cuando uno esta de viaje, me pregunto si habrá cambiado algo en mi ciudad, si nos reconoceremos cuando volvamos a vernos, y que sentiré al pisar las calles nuevamente.

NdR: Por primera vez la foto de portada no es mía, sino que esta sacada de Wikipedia, no tomé ninguna panorámica de Berlin.

 

1 Comment

  1. Todo es según el color del cristal con que se mira….Berlín es, sin duda, maravilloso. ¡¡¡Preparate para Londres!!!. Besote

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