6 días en Bélgica: ¿Qué ver? – Itinerario de viaje

Bélgica - gante

Recorrer Bélgica

Pasé en Bélgica casi una semana y conocí las ciudades turísticas más importantes. Me divertí mucho, me decepcioné un poco. Sin embargo, es un país al que volvería una y mil veces, en especial para recorrer los lugares menos concurridos por los turistas, los pueblos que se ven desde el tren son una maravilla pequeña como para quedarse varios días a descansar.

Durante esos 6 días, estuve en Amberes, Gante, Bruselas y Brujas. Los recorrí en ese orden exacto y me quedé 2 días en Amberes y 4 días en Gante. Y visité Bruselas y Brujas por el día desde mi punto base, Gante. Elegí esa ciudad para hospedarme en lugar de Bruselas por logística, Gante está ubicada a la misma distancia de Brujas y de Bruselas, es más económica y los trayectos en tren para recorrer las otras ciudades son más cortos.

Por una cuestión de costos, decidí que la manera más rápida y económica de moverme dentro de Bélgica era en tren. Compré los pasajes a Brujas y Bruselas en la página oficial del tren con algunos días de anticipación y tenían un valor aproximado de 10€, el viaje a Brujas dura más o menos 25 minutos y a Bruselas media hora. Quizás parezca tonto, pero nunca esta de más saber que en inglés, Gante es Ghent y Brujas es Bruges, se los aclaro porque la web de los trenes está en inglés, francés y holandés, y si buscan Gante van a terminar varados en algún pueblo hermoso que no es Ghent.

Bélgica - Gante
Con lluvia y todo, la plaza principal de Gante es hermosa.

¿Qué ver en Bélgica?

Mi itinerario por Bélgica comenzó con Amberes. Sé que es una ciudad que pocos agregan en su viaje por Bélgica, pero para mí, fue una de las más lindas. Llegué en tren desde Amsterdam y me hospedé vía Couchsurfing con un trompetista flamenco que me llevó a recorrer lugares hermosos y me mostró la ciudad como sólo un local puede hacerlo.

Mi anfitrión de Amberes vivía en una zona considerada peligrosa, más que nada porque vivían muchos inmigrantes, estaba a unas 10 cuadras de la estación central. La verdad es que no me pareció peligrosa para nada, y si se quieren quedar allí les va a convenir porque es una zona económica, no es bellísima, pero tampoco esta mal.

Esta ciudad es conocida por dos cosas, es un importante centro de tallado de diamantes y, también, posee el tercer puerto más grande de Europa. La ciudad esta cerca de Gante y de Bruselas, por lo que agregarla al calendario de viajes es muy factible.

Bélgica: ¿Qué ver en Amberes?

Entre las atracciones más hermosas de esta ciudad de Bélgica podemos contar a la Estación Central. Un edificio increíble con un interior impoluto, perfectamente renovado y en buen estado. Desde ahí, podemos seguir por la calle De Keyserlei -que sale desde la estación- son unos cinco minutos de caminata hasta que se convierte en Meir, una de las calles de shopping más grandes de Europa. Realmente, una locura la cantidad de locales que hay, uno al lado del otro hasta llegar a la Ciudad Vieja. La Old Town de Amberes es soñada, pueden visitar la tremenda catedral y el ayuntamiento, que tiene la famosa postal con muchísimas banderas. Si siguen caminando en el sentido que venían, van a llegar al río Escalda, que divide la ciudad en dos. Y, cerca del Museo Van Mieghem van a encontrar uno de los mejores tesoros de la ciudad.

Bélgica - Amberes
La estación central de Amberes

El túnel de St. Anna es probablemente una de las cosas que uno pasa por alto en Amberes. Pero no lo hagan, es un túnel  31 metros bajo tierra de más de 500 metros de extensión que une las dos partes de la ciudad. Fue construido en 1933 y aún conserva la escalera mecánica y los carteles originales de la época. El túnel es un lujo para ver la ciudad de lejos, en especial durante el atardecer. No se lo pueden perder.

En mi segundo día en la ciudad, aproveché para hacer cosas menos turísticas, ya que todo lo típico y esperable de Amberes se puede ver en un día extenso. Alquilé una bici de la ciudad (gracias a la amabilidad de mi anfitrión) y nos fuimos hasta el Museo aan de Stroom, no tanto por el museo en si, sino por la vista que se tiene desde él. El museo tiene una terraza a la que se puede acceder gratis Museum aan de Stroom y desde donde se puede ver casi toda la ciudad.

Para terminar el segundo día en Bélgica, fui a recorrer los espacios verdes de la ciudad que, para mi sorpresa, eran muchos y muy bien cuidados. Amberes tiene muchísimos museos que vale la pena visitar, yo solo tuve dos días y quería recorrer más el afuera que meterme adentro de un lugar.

 

Belgica Catedral
La Catedral de Amberes vista desde la plaza principal.

Al día siguiente, me tomé un tren y me fui hacia mi nuevo destino. Gante.

Bélgica: ¿Qué ver en Gante?

Gante es otro destino de Bélgica que la gente, muchas veces, pasa de largo. Esta ciudad fue mi hogar por las siguientes 3 noches. Me hospedé en el hostel BackStay, lo elegí porque estaba a la misma distancia del centro que de la estación central y Gante iba a ser mi base para recorrer Brujas y Bruselas, entonces me convenía no estar muy lejos de los trenes. Además, tenía un precio super razonable que incluía desayuno y el edificio solía ser un diario zonal. Con esa descripción y las fotos, estaba enamorada del lugar antes de llegar.

Gante es una ciudad pequeña y muy fácil de recorrer, una ciudad con bastante población estudiantil. Las atracciones principales están todas alrededor de la plaza principal, donde está la catedral y el mercado. Sus edificios son del mismo estilo que los del resto de Bélgica. Lo que más me gustó de esta ciudad es que es turística pero tranquila, me tocaron días de lluvia pero eso no opacó la belleza del lugar. Es un lugar lindo y simple, no es pretencioso y sus habitantes fueron muy cordiales.

Belgica Gante
Un momento de sol en Gante

Apenas alejado de la plaza central, esta Gravensteen, el Castillo de los Condes de Gante, que aún conserva su sistema de defensa medieval. Si pueden ver la puesta del sol desde ahí, no se van a arrepentir.

Gante es una ciudad que invita a perderse, a recorrerla sin mapa y de golpe aparecer otra vez en la plaza principal, sin entender muy bien que fue lo que hicimos. Tiene pasajes pequeños con construcciones milenarias donde no podés parar de suspirar.

Bélgica: ¿Qué ver en Bruselas?

La capital de Bélgica es amada y odiada por igual. A mí no me gustó, no se si fue porque me tocó un día horrible en el que no paraba de llover, o porque me parecía todo igual a lo que ya venía viendo. No sé, pero estuve ahí menos de 10 horas y solo pensaba en huir. Tengo amigos a los que les pasó igual y otros a los que les gustó. Cada experiencia depende del viajero.

Llegué en tren desde Gante, siempre saqué los pasajes por la página oficial de trenes de Bélgica, y apenas bajé encaré hacia la Grand Place, donde está el ayuntamiento y el museo de la ciudad. Me llamó la atención que todo esta cubierto en oro, o al menos es dorado brillante, y eso que estaba terriblemente nublado.

Recorrí y salí del area, caminé al parlamento, otro edificio imponente para sacar fotos y observar, pero nada en Bruselas me estremecía, ni me parecía fantástico, ni me fascinaba.

Para empeorar las cosas, llegué a donde creí que estaba el famoso Atomium pero no lo veía, no entendía como no lo podía encontrar. Chequeo el mapa y me do cuenta que en realidad estaba en el Parc de Bruxelles. El Atomium queda bastante lejos del centro, no paraba de llover, yo estaba embarrada, mojada y congelada en un parque que no era el que esperaba que sea. Me di vuelta y me subí al primer tren, vuelta a mi hostel de Gante. Bruselas, otra vez será.

Bélgica: ¿Qué ver en Brujas?

Otra vez, tren de Bélgica una mañana temprano desde Gante hasta Brujas. Me bajé en la estación y seguí al malón de gente que, sospechaba, eran tan turistas como yo.

Belgica - Brujas
La plaza central de Brujas

Camine por varios minutos lentamente, mirando todo, cruzando un parque hermoso, después entrando a la zona de shopping y al casco histórico. Brujas es una ciudad para caminar y perderse, mirar sus canales, alejarse de las zonas con más gente y empezar a recorrer la zona donde los locales habitan.

Mi impresión de Brujas fue como la de estar adentro de un espejismo. Todo parecía un cuento de hadas, dibujado, pintado, realzado para el turismo y, a mi, esas cosas no me gustan. Siento que le sacan la magia natural del lugar, por eso, me gusto Brujas cuando me alejé del casco histórico y empecé a ver gente saliendo de sus casas con sus hijos, hombres metiéndose en sus coches, locales paseando a sus perros. La magia de las ciudades, esta en la gente que las habita.

Google Maps de por medio, me fui caminando hasta la zona de los molinos. Muy poca gente los visita y están justo a la vera del agua, me pareció una postal muy linda, muy tranquila. Muy normal. Después de tanto tiempo afuera, uno, a veces, solo quiere la normalidad que lo transporta al hogar.

Bélgica: recomendaciones extra

Una semana es el tiempo perfecto para conocer bien Bélgica. Pueden manejarse en tren con total soltura, son distancias cortas y económicas. En mi opinión, no merece la pena ahorrar el bus porque la relación ahorro/tiempo/calidad se cumple perfecta en el tren.

En cuanto al clima, lo ideal es recorrer Bélgica entre junio y septiembre. Yo fui en octubre y estaba fresco, además de que llovía muchísimo. Me tocó un solo día soleado en Amberes y otro donde el sol apenas asomó en Gante.

Denle tiempo a las ciudades, cada una tiene su ritmo para romper los estereotipos que traemos. Bélgica es un país pequeño con gente muy amable, un país muy acostumbrado a recibir turistas. Si pueden visitar los lugares menos típicos, como Amberes o Gante, en lugar de quedarse con la postal clásica de Brujas, van a descubrir muchísimo.

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