Washington: ¿Qué ver y hacer en 4 días?

Washington

Washington DC: ¿Porqué visitarla?

La capital de Estados Unidos es una joya que muchas veces pasa desapercibida. Mi primera, y por ahora única, visita a Washington fue hace 2 años. Un poco incentivada por la cantidad de museos gratuitos y otro poco por ser muy fan de House of Cards, llegué acá después de haber recorrido por segunda vez Nueva York.

No esperaba mucho, estaba entusiasmada pero bastante perdida, no tenía mucha idea de con qué me iba a encontrar. Sin embargo, la perspectiva de una nueva ciudad para explorar me llenaba de ansiedad.

Terminé encontrando una ciudad maravillosa, en la que me di cuenta que 4 días son pocos, me levanté cada mañana a las 9 am y me acosté cada noche pasadas las 23, y siempre había cosas nuevas para hacer.

Washington es limpia, amplia, con veredas enormes, con mucha gente de traje, muchísima formalidad durante la semana. Cuando empieza el fin de semana la ciudad se vacía, es que muchos de los que trabajan en DC viven en Virginia o en Arlington, la vida en Washington es cara.

Fuimos durante el mes de junio, pleno verano, y se sintió el calor. Más que sentirse, digamos nos aplastó. Washington esta llena de parques y monumentos al aire libre en los que muchas veces no hay ni un rinconcito con sombra, y tenés que caminar cuadras expuesto al sol del mediodía. Recomendación: protector solar, gorro y agua.

Washington
The Korean War Veterans Memorial

Washington día 1

Viaje con mi mamá y llegamos al hotel que ella había reservado, el Kimpton Topaz Hotel, muy bien ubicado, a una distancia cómoda entre las atracciones principales y la tranquilidad de un barrio residencial. Nos permitió recorrer Washington a pie y, también, descansar tranquilas.

El primer día decidimos ir a conocer la Casa Blanca, yo estaba super ansiosa por ver si era como en las películas. Mi primera impresión fue de decepción, la casa presidencial era bastante más pequeña y menos imponente que lo que me había imaginado. Obvio, las fuerzas de seguridad estaban por todos lados. No podías ni poner un pie en la valla de contención. Washington fue una de las ciudades más seguras que conocí, al menos el centro.

Después, con los más de 30 grados que nos cocinaban, decidimos seguir recorriendo los alrededores de la Casa Blanca, caminamos por el parque que la rodea, nos sorprendimos por la inmensidad de verde, el sol y la cantidad de turistas, en su mayoría yankees, que la visitaban.

Seguimos caminando hasta llegar al Washington Memorial, el famoso obelisco que no es el porteño y que pueden ver en la primer foto de este artículo. Escudado por dos banderas estadounidenses, rodeado de lagos y del río Potomac, no hay una sombra que proteja al visitante cansado. Los monumentos de Washington son ideales para visitar en primavera u otoño, ese día aprendí que verano no siempre es la mejor estación para viajar.

Los días eran largos, el calor acechaba, y cada rato yo me fastidiaba del agobio que sentía. Buscábamos un banco a la sombra y nos sentábamos a descansar. Los 30 no son los nuevos 20 y tu cuerpo lo sabe.

Washington memorial
Monumento a Martin Luther King, Jr.

Pasamos todo el día viendo monumentos. El que más me conmovió fue el de Martin Luther King. La estatua, imponente con la figura de el tallada, todo el sector con placas con frases que el pronunció o escribió, frases que emocionan, que apelan a ser mejor persona.

Caminando cerca del Washington Memorial esta el Lincoln Memorial, un homenaje a al decimosexto presidente norteamericano. Donde está la famosa silla con el sentado que se ve en Los Simpsons y en tantas otras series y películas. Acompaña el monumento una pileta rectangular y los jardines constitucionales.

Bordeando el Potomac encontramos el Franklin Delano Roosevelt Memorial, donde vemos al expresidente con su famoso perrito y donde también se le rinde homenaje a su esposa, Eleonor Roosevelt.

Con calor y todo, caminamos hasta el último memorial del día, el de Thomas Jefferson, uno de los Padres Fundadores de la nación, este monumento está al lado de la cuenca Tidal y muy cerca del National Mall. Esto fue lo último que hicimos en el primer día de visitar Washington.

Washington día 2

Dormimos hasta tarde, la verdad que caminar bajo el sol con 30 grados cansa mucho. Así que ese día decidimos descansar un poco más. Salimos de nuevo rumbo al National Mall, esta vez íbamos a arrancar el paseo para el lado contrario.

Entre el National Mall y el Capitolio están los museos. Todos los museos de la fundación Smithsonian son gratuitos y son buenísimos. No teníamos el tiempo suficiente como para recorrer cada museo de Washington, por eso tuvimos que ser selectivas.

Washington Museum
Los jardines de la National Gallery

Elegimos los dos que más me interesaban, por un lado la National Gallery of Art y, por el otro, el Smithsonian National Air and Space Museum. En el primer museo vimos obras hermosas y, para mi sorpresa, es mucho mas grande de lo que esperaba y poseía una colección de arte espectacular, además del jardín con piezas al aire libre que pueden ver en la foto. Pasamos unas largas horas recorriéndolo.

Después, fuimos al museo del aire y el espacio y ahí éramos como chicos. Este museo es imperdible, hay hasta una roca lunar! Yo estaba fascinada y no quería irme, también hay juegos y podes ver cómo es una nave espacial por dentro. Eso si, estaba atestado de gente.

Washington Smithsonian
Smithsonian National Air and Space Museum

Seguimos recorriendo hasta llegar al final de National Mall para ver el famoso Capitolio y, lamentablemente, estaban remodelándolo, por lo que se ve la fachada llena de andamios. Subimos las escalinatas y, con andamios y todo, la construcción era imponente. Para entrar al Capitolio sin ser ciudadano de Estados Unidos hay que concertar una cita con la embajada del país de uno, sin embargo, no todos los países están habilitados. Cuando visité Washington, no era posible entrar al Capitolio siendo argentino.

Después de eso, nos fuimos atrás del Capitolio, donde están la Biblioteca del Congreso y la Corte Suprema. Pudimos entrar a la biblioteca (nos colamos, porque en realidad ese día cerraba temprano y ya eran más de las 17) pero no a todas las salas y lo poco que vimos fue hermoso, no sé ustedes, pero yo soy una gran fan de las bibliotecas y siempre que viajo trato de conocerlas.

El Capitolio en plena reforma

También intentamos entrar al Museo Estadounidense del Holocausto, pero no se puede acceder a muchos lugares sin sacar el ticket por internet con anticipación. Así que, ya saben, para ir a este museo hay que hacer el trámite online al menos una semana antes de su llegada.

Washington día 3

Un poco cansadas de ver solo el Downtown decidimos pedir las bicis que el hotel nos prestaba sin costo extra. Recorrer la ciudad en bicicleta cuando las distancias son un poco largas como para caminarlas, es la mejor opción. Permite tener un pantallazo de todo. Nos fuimos hasta Georgetown, una de las áreas residenciales más hermosas y caras de DC.

Casas de ladrillo a la vista, una pegada a la otra y casi no hay edificios. Georgetown se estableció en Washington antes de que sea la capital de Estados Unidos. Tiene un centro comercial popular, varios restaurants y un parque frente al río.

Washington Georgetown
Waterfront Park en Georgetown

Pasamos medio día recorriendo la zona, después agarramos las bicis y nos fuimos hasta un centro comercial en Columbia Heights, una zona menos linda, menos turística, más real. Acá ya se sentía el conurbano norteamericano. Aprovechamos para hacer un poco de shopping, especialmente comprar regalos.

Después pasamos por Whole Foods, una cadena de supermercados de comida orgánica donde venden comida ya hecha muy rica y a buen precio, hay bastante variedad. Nosotros lo usamos también en Chicago y en Boston.

Washington día 4

Era el último día y esa misma noche partíamos. Mi madre rumbo a Buenos Aires y yo rumbo a Las Vegas, a seguir viajando. Decidimos pedir las bicis otra vez y volver a Georgetown, nos encantó esta zona y de volver a Washington me encantaría hospedarme ahí. Mucho más tranquilo que el centro y cerca del subte para visitar los museos que me quedaron pendientes.

Esa última tarde, después de hacer las valijas, acompañé a mi mamá hasta el subte y yo me fui unas cuantas horas más tarde en tren rumbo al aeropuerto.

En Washington hay otras atracciones que no visitamos por falta de tiempo, como el famoso cementerio de Arlington, donde esta enterrado el expresidente John F. Kennedy y cientos de lapidas de soldados que murieron luchando por su país.

También pueden recorrer el Pentágono, pero es clave sacar turno con más de un mes de anticipación, yo traté de conseguir entradas dos semanas antes de viajar y ya estaban agotadas.

Si les interesa, también pueden visitar el zoológico de la ciudad, la entrada también es gratuita. A mí realmente no me interesa fomentar el turismo en base a animales enjaulados, pero si ustedes gustan de este tipo de “atracciones” pueden visitarlo.

Recomendaciones para viajar a Washington

  • Eviten el verano, como ya leyeron el calor es muy pesado y casi no hay lugar para refugiarse. Mejor época para viajar: abril/mayo o septiembre/octubre.
  • Alquilen bicis! Es la mejor manera de recorrer la ciudad y da mucho lugar a la improvisación.
  • Planeen su visita con tiempo. Washington tiene mucho turismo y para ver algunas atracciones hay que sacar la entrada con antelación.

Si viajan a Estados Unidos denle una oportunidad a esta ciudad. No se queden solo con Nueva York y Boston, aprovechen para visitar Washington, tiene atracciones para todos los gustos.

Deci hola! Dale, animate!