Turisteando Buenos Aires

En los seis meses que pasé viajando por Europa me preguntaron muchas cosas acerca de mi país. La gente se muestra curiosa, intrigada, actúan como si yo viniera de un país exótico. Ante todas sus preguntas mi primera respuesta es: ¿Alguna vez fuiste a America del Sur? Y la respuesta, en el 90% de los casos, es no. Todo europeo bien viajado conoce Asia y hasta Oceania, pero venir a America para ellos significa Estados Unidos, y lo más al sur que viajaron fue a Florida.

Siempre les explico un poco como es lo que conozco de Sudamerica y les cuento que yo soy de Buenos Aires, la capital de Argentina y también la segunda ciudad más poblada de esta parte del mundo. Me preguntan como es, si es lindo, si es grande y cuando les hablo de la magnitud de la ciudad no lo pueden creer. Más grande que Berlin, que Paris, que Madrid y que muchas otras capitales. Ahora, volvamos a la parte en que me preguntan si es una linda ciudad, respondo un poco con evasivas, por un lado no puedo ser objetiva con mi ciudad, es como cuando tenes un amigo que es muy feo, pero vos igual lo ves lindo porque lo queres y encima lo conoces hace un montón, nunca dirías que es feo. Por otro lado, la persona que vive y trabaja acá todos los días, que conoce el lío del transito, lo mal que funciona el transporte público, lo burocracia y todos los pormenores de vivir en una ciudad enorme, no muchas veces se paran a pensar si es linda o fea. Es la ciudad que nos tocó y es un quilombo.

La biblioteca más linda del mundo, o cerca.
La biblioteca más linda del mundo, o cerca.

En estas últimas seis semanas tuve la visita de mi novio al país y no me quedó otra que ponerme la camiseta de guía turística y salir a recorrer Buenos Aires. Lo primero que noté es que muchas de las cosas más interesantes están en el medio del desastre del centro, y uno no puede restringirse a ir solo los fines de semana. Lo que implica evitar horas pico y volver o bien antes de las 18 o después de las 19. Por otro lado, hay otras cosas lindas fuera de capital, más especificamente la zona de Tigre o la catedral de San Isidro, y ahi si no contas con auto tardas mas o menos 2 horas en llegar desde el centro de Buenos Aires.

Olvidándome un poco de las distancias de todas las cosas adentro de esta enorme ciudad, la verdad es que uno no se da cuenta de las cosas lindas que tiene en su ciudad hasta que no viene otro y nos obliga a verlas. A recorrer y conocer la ciudad como si uno fuera un turista. Verla con otros ojos, sin maldecir porque algo anda mal o porque la cantidad de gente que hay en la calle Florida nos hace imposible caminar tranquilos. En estas semanas vi Buenos Aires desde todos estos lugares distintos:

Bus Turístico: Es increíblemente caro, para residentes de Capital Federal esta $190 lo cual esta más o menos dentro de los rangos esperados si viajas al exterior, pero para extranjeros el precio sube a casi $400 y eso si es una locura. En cuanto al recorrido, es enorme! Hacerlo entero lleva más de 3 horas, yo hice 2 horas y media y me tuve que bajar porque estaba desquiciada del tráfico, los ruidos, el hecho de estar sentada sin moverme cada vez que el bus frenaba y aceleraba. Mi recomendación es que si lo van a hacer aprovechen los fines de semana, va a haber más gente pero van a hacerlo en menos tiempo. Y si les parece un exceso el precio, como a mi, su pueden tomar el 152 y hacen casi el %80 del recorrido.

La ciudad desde Puerto Madero
La ciudad desde Puerto Madero

Congreso: Me enamoré de este edificio. Obviamente lo tengo más que conocido de afuera pero nunca se me había ocurrido entrar a investigar. Decidimos tomar el tour gratuito que ofrecen ellos, dura casi una hora y te lleva por las dos cámaras y los salones, la verdad que es increíble. No solo el edificio es hermoso e imponente, sino el hecho de conocer un poco más de nuestra historia y de como se maneja la política en el país. El tour funciona todos los días y pueden chequear los horarios en la pagina, esta actualizada y también tienen tours en inglés.

Uno de los edificios más increíbles
Uno de los edificios más increíbles

Lagos de Palermo: Fui mil veces al Rosedal a festejar el día del estudiante cuando era más chica y al Planetario, pero nunca había ido a recorrer el resto del parque, la verdad que es muy muy lindo. Hay bicisendas y gente que alquila bicicletas para recorrer en menos tiempo porque es muy grande! También hay otra senda para corredores, y hay un puente mágico que cruza una avenida, ideal  para pasar caminando o en bici y tener una vista hermosa.

Tigre: Que lugar más hermoso que es el delta de Buenos Aires. Tuve la suerte de que me toque un día increíble y poder pasear abajo del sol con 27 grados, tomé la lancha que te lleva a recorrer los canales durante una hora. El precio varía de acuerdo al stand donde compres, a mi me salió $80 en un bote muy lindo de madera. El catamaran es más caro y más corto. Les recomiendo que lo contraten del lado del Parque de la Costa, no del otro. Y si les queda tiempo vayan al Museo de Arte, una de las construcciones más hermosas que vi en mi viaje es esa, y esta acá!

Catedral Metropolitana: En este último tiempo la catedral se ha convertido en un hito turístico debido a que el actual papa daba ciertas misas ahí, por lo que esta más llena de turistas que nunca. Igualmente es una iglesia muy bella, que tiene la particularidad de tener enterrado al padre de la patria. Vayan antes de las 18 que esta abierto el recinto donde esta San Martin, es realmente hermoso y conmovedor.

Museo del Bicentenario: Lo inauguraron hace muy poquito en lo que supo ser la Aduana Taylor, esta justo atrás de la Casa Rosada para el lado de La Boca. Muestra un recorrido sobre la historia política de nuestro país y cuenta con objetos historicos como bastones presidenciales y documentos de la Guerra de Malvinas. El premio gordo se lo lleva el mural de Siqueiros que fue movido ahí desde el Museo de Arte de Tigre hace unos años. La historia de ese mural es alucinante y la guía se toma el tiempo de explicar la técnica de pintura y también como hicieron para trasladarlo. Lo único negativo es que esta todo en español, así que si van con alguien que no hable el idioma van a tener que oficiar de traductores.

Evita comiendo una hamburguesa y una carpa de los pueblos originarios.
Evita comiendo una hamburguesa y una carpa de los pueblos originarios.

Teatro Colón: En los últimos meses que estuve viajando generé un pequeño ritual que consiste en tomar una visita guiada en cada ciudad que tiene una Ópera. No se imaginen que conocí muchas, solo la de Viena por ahora, pero me tengo fe ya que con el paso del tiempo y el conocimiento adquirido me entusiasma seguir haciéndolo. Había ido al Colón en la clásica visita que uno hace con el colegio, y la verdad que no le había dado mucha bola; más tarde fui a ver El Lago de los Cisnes y la capacidad acústica me deslumbro. Y finalmente me di el gusto de hacer la visita, que cuesta $60 para residentes y $180 para extranjeros, dura alrededor de una hora y te muestran los salones, la entrada y la sala. Si uno sabe lo grande que es el Colón se decepciona de la visita porque te muestran solo el 30% del lugar pero para que se den una idea los sotanos donde guardar material llegan casi hasta el Metrobus. Un imperdible.

El interior del Colón
El interior del Colón

Además de todo eso, caminé mucho y vi otras grandes obras arquitectónicas además de las mencionadas más arriba, nombré las que más me deslumbraron, las que creo que les pueden llegar a interesar y no son super turísticas como el Cafe Tortoni o la Plaza de Mayo.

Siempre me unió a mi ciudad un amor incondicional pero también un odio irracional, supongo que les pasa a muchas personas que viven en un país tan sentimental, tan lleno de cosas lindas y también de cosas malas, supongo que sentirse así es también algo muy nuestro. Sin embargo, vivir Buenos Aires como un turista hace que uno se enamore más de ella, de las pocas calles de adoquines que le quedan, de esos edificios estilo francés que uno no puede creer que hayan estado ahí desde siempre y nunca los vimos. La ciudad en la que uno vive es un inconsciente colectivo, hay que salir y sacudirse el polvo para mirarla con otros ojos. Por eso quiero recomendarle a todos los porteños que me leen que se tomen un día al menos del fin de semana, se vistan como turistas y salgan al centro, vean las obras desde otro lugar, aprovechen  lo afortunados que somos con el clima diariamente, y dense cuenta que vivimos en una ciudad hermosa, imponente, gigante y que lo mejor que podemos hacer cuando alguien nos pregunta como es el lugar donde vivimos es contarles lo magnifica que es, y que conocerla es indispensable para entender nuestra historia, nuestra forma de ser, esa locura caótica en la que vivimos y esos malabares que hacemos todos los días para llegar al trabajo a tiempo o para conseguir un trabajo.

Y ahora que releo todo lo que escribí me doy cuenta de algo clave, después de todo los argentinos somos un poquito como los franceses, será que no es solo la arquitectura lo que copiamos.

2 Comment

  1. Es asi tal cual! muy buen post!

  2. Buen artículo y bonita página

Deci hola! Dale, animate!