¿Qué hacer en Montreal? – Itinerario de viaje

montreal view

¿Cómo llegar a Montreal?

Visité Montreal casi por casualidad. Estábamos de viaje por Estados Unidos con mi mamá y queríamos conocer algo diferente, no quedarnos solamente con Nueva York y Boston, descubrir un destino nuevo y menos turístico que los otros lugares que habíamos visto.

Fue así como decidimos cambiarnos de país por unos días y cruzar hacia Canadá. En ese momento, y con pasaporte español, no nos exigían ningún tipo de visa. Actualmente, en migraciones te exigen una visa waiver similar a la ESTA de Estados Unidos, se llama eTA, se puede sacar por internet en la página del Departamento de Inmigración de Canadá y cuesta $7 CAD.

En mi caso, como veníamos de Boston, decidimos hacer el trayecto en bus. Si bien eran 7 horas de viaje, teníamos la posibilidad de ahorrarnos una noche de hotel y, además, nos pareció la opción más económica. El bus nocturno de Greyhound nos salió U$S50 y nos dejó en la terminal de buses de Montreal a primera hora de la mañana.

Montreal: dos destinos en una ciudad

La magia de una ciudad tan preparada para el turismo sea en invierno o en verano proporciona distintas experiencias según cuando se la visite.

En mi caso, estuve en Montreal a principios del verano, el clima era bastante fresco, pero sin lluvias al menos. Durante el verano hay varios festivales, en mi caso me tocó presenciar el Festival Internacional de Jazz pero, si van más cerca de agosto van a poder ver otros, en esta web está la guía con todos.

También tuve la suerte de ver una especie de festival/concurso de ribs, en un predio cerca del río varios puestos de comida se alinearon y vendían sus productos a precios promocionales. Birra y ribs, el sueño de cualquier viajero menos de uno vegetariano.

En invierno, las temperaturas de Montreal son bajo cero y la nieve cubre las calles. Pero los festivales no paran! Montreal en Lumiere es un festival cultural y gastronómico de la ciudad y es uno de los festivales más grandes del mundo de su tipo.

Atardecer sobre el Río St. Lawrence

 

Montreal: primer día de recorrido

Desde la estación de buses nos fuimos para el hotel. Nos hospedamos en Le Dauphin, un hotel muy bien ubicado cerca de la zona céntrica y a unas pocas cuadras de la estación de trenes y otras tantas de la estación de buses.

La zona del hotel era ideal para dejar las cosas y salir a recorrer por la libre, improvisadamente. Así que lo primero que hicimos fue ir hasta el casco histórico de la ciudad.

Caminamos, mirando la arquitectura europea de la ciudad, sacando foto a cuanto edificio lindo aparecía adelante nuestro. Así seguimos hasta llegar al puerto, donde encontramos un complejo con algunos juegos y hasta una tirolesa que cruzaba la zona de embarcación.

Caminamos por la Promenade du Vieux-Port, llena de verde, bancos y fuentes. Si bien el clima estaba fresco el sol que a veces se asomaba ayudaba a mitigarlo.

Promenade du Vieux-Port montreal
Promenade du Vieux-Port

Para terminar ese primer día, nos fuimos rumbo a la calle Saint-Catherine, donde se encuentran las principales tiendas de ropa, accesorios y tecnología.

Montreal: segundo día de recorrido

Este era el día fuerte, la verdad que el primer día de viaje por Montreal había sido en realidad medio día. Llegamos agotadas del viaje en bus y tratamos de descansar bastante. El segundo día era el plato fuerte.

Salimos rumbo a la Catedral Marie-Reine-du-Monde, ubicada frente a la estación central de trenes, la catedral es imponente y recuerda a la Basilica de San Pedro del Vaticano. Vale la pena hacer una visita para observar su arquitectura en profundidad.

Aprovechamos a recorrer algunos de los túneles subterráneos que están en el centro de la ciudad, se estima que el 12% de los comercios en Montreal están bajo tierra, diseñados especialmente para lidiar con la nieve del invierno quebequés.

Desde ahí, volvimos al centro histórico para ver algunos de los edificios institucionales como el Palacio de la Justicia y el City Hall.

A la tarde, decidimos aprovechar para ver las bandas al aire libre del Festival de Jazz. La entrada era gratuita y las calles estaban llenas de música, gente y sol.

De las cosas que nos quedaron pendientes, una de las que más me angustia fue no poder ver la Expo Barbie, un museo dedicado a la muñeca más famosa de la historia.

Además, tampoco visité el Museo de Arte Contemporáneo. Eso también queda pendiente para un próxima visita.

 

Montreal
Catedral María Reina del Mundo

Conclusiones de Montreal

Si bien me quedé con ganas de conocer otros lugares, me dio la sensación de que Montreal es una ciudad más para vivir que para visitar. Tiene cierta cadencia y ritmo diario, no de turistas, más bien de habitantes.

Me quedo con esa sensación de que podría pasar una temporada, de verano obviamente, y confundirme con la multitud.

Recomendaciones:

  • Si no les gusta el frío, no vayan en invierno, pero tampoco en otoño o primavera. Traten de ir en agosto.
  • Si bien podes moverte en subte, si te alojas en el centro de la ciudad se puede recorrer casi todo a pie.
  • La moneda oficial de Canadá es el dolar canadiense. 1 U$S equivale a 1,21 CAD.

Desde Montreal partí rumbo a Toronto! Van a poder leer esa experiencia muy pronto por acá!

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