Isla de Barú: ¿Cómo llegar por tierra?

Isla de Barú

Isla de Barú: ese “paraíso” mochilero

Cuando con mi madre decidimos viajar a Cartagena, empezamos armando el itinerario de días con una idea muy clara en la cabeza: “queremos conocer la isla de Barú“.

Habíamos leído maravillas de ese lugar, de sus playas y de su arena blanca. Lo imaginábamos como el mismísimo paraíso y, por esa razón, investigamos mucho las distintas maneras de llegar a la isla.

La isla de Barú se encuentra a más de 30 kilómetros en auto de la ciudad de Cartagena. A pesar de ser llamada isla, esto era en realidad una parte del continente que, en algún momento, fue dividida por un canal realizado por el hombre. Esto dividió oficialmente a la península de Barú y lo convirtió en un istmo.

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Apenas llegamos a la isla. A pesar de las nubes, muy poca gente.

¿Cómo llegar a la Isla de Barú?

Hasta el año 2014, la única forma de llegar a Barú era por agua. Debido a que el lugar se encontraba dividido por el Canal del Dique, no había más opción que ir en lancha desde Cartagena o en cruzar el canal en balsa.

Por suerte, fue hace cuatro años cuando el gobierno decidió inaugurar el Puente de Barú, el cual conecta la península con Pasacaballos, el pueblo más cercano.

A pesar de esto y debido al tiempo que demora trasladarse en auto o bus hasta las playas, mucha gente sigue optando por realizar el trayecto en lancha.

  • Cartagena – Isla de Barú en lancha: las lanchas salen desde el muelle de La Bodeguita, a pocos metros de la Torre del Reloj, el viaje cuesta alrededor de 60.000 COP más el impuesto portuario de alrededor de 15.000 COP por persona.

Nos parecía un poco caro el trayecto, sumado a que había que pagar un impuesto extra y, sinceramente, las lanchas suelen ir llenas de gente y no trasmiten mucha confianza. Por eso, pensamos que la mejor forma de llegar a la Isla de Barú era por tierra.

Viajar por tierra a la Isla de Barú

Después de haber leído varios blogs de colegas, decidimos que la opción más económica y que más se adaptaba a nosotras, era la de ir por libre. Esto implicaba un recorrido de más de dos horas, mucha paciencia y mucho calor.

Para ir a Barú por tierra y por libre (sin excursión ni transporte contratado previamente) hay que acercarse hasta el Monumento de la India Catalina y ahí tomar un bus con destino a Pasacaballos. Este tramo del viaje dura cerca de una hora y media y cuesta 2.100 COP por persona. Una vez abajo del bus queda el último tramo. Acá hay dos opciones, o una moto taxi por 5.000 COP o un taxi por 10.000 COP, ambos precios son por persona. El total sería 17.100 COP y, para nosotras, 21.100 COP porque estábamos en Bocagrande y teníamos que acercarnos hasta la ciudad amurallada y después volver. Es recomendable comprar víveres antes de iniciar la travesía. En Playa Blanca no hay agua potable y los precios son bastante elevados, por lo que a los casi 20 mil COP teníamos que sumarle otro tanto más para tener comida y agua.

Esta era nuestra primera opción. La verdad, yo no estaba muy emocionada con la idea de hacer más de dos horas de viaje, con más de 30 grados y una humedad asesina y, googleando por ahí, encontré un tour que tanto a mí como a mi madre nos cerraba en precio y calidad.

En la web de Opitours, descubrí un tour que por 50.000 COP que incluía pasarte a buscar por el hotel, llevarte en bus con aire acondicionado hasta la isla, almuerzo típico con bebida y una hora de barra libre. Es cierto, es casi el doble de lo que nos hubiera salido irnos por libre pero, considerando el cambio de COP a pesos argentinos, el tour nos salió $300. Menos de lo que sale ir a cenar afuera en Buenos Aires.

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El exceso de vendedores ambulantes es inexplicable

Impresiones sobre la Isla de Barú

Es terrible como las expectativas (y las fotos de internet) pueden jugarnos una mala pasada. La idea de ir a Barú surgió porque habíamos leído en todos lados acerca de la obligatoriedad de conocer este lugar si visitábamos Cartagena. Muchos conocidos nos sugirieron efusivamente pasar, al menos, una tarde ahí. Esperábamos el paraíso y lo que encontramos fue mas bien lo opuesto.

Ni bien llegar, desde los predios de los estacionamientos hasta la entrada a la playa, se puede ver muchísima basura con su correspondiente olor a podrido. Esa fue la primera impresión ni bien nos bajamos del bus.

Llegamos a la playa, que no debe tener más de unos 10 metros de ancho, de los cuales 8 están ocupados por restaurantes y sus respectivas reposeras, sombrillas y mesas. En Barú nada es gratis, y hasta un pedazo de arena en la única playa pública de la península tiene algo para venderte.

Era temprano, el tour llegó cerca de las 11 de la mañana, así que nos fuimos caminando para el lado del Decameron (el único all inclusive de la isla con playa privada) hasta encontrar una parte de la playa que estuviera más vacía. Finalmente, después de 15 minutos de caminata, encontramos un lugar sin restaurantes ni reposeras para tirar las lonas y mirar el mar que, eso si, era hermoso.

Sobre las 12 del mediodía, el lugar era un caos. Y, donde estábamos nosotras, era un poco más tranquilo. Entre las 11 y las 12 no pararon de llegar lanchas desembarcando pasajeros, una atrás de otra, sin parar. El lugar se llenó, también, de vendedores ambulantes que, sin importar si uno leía o dormía, aplicaban sus exhaustivas tácticas de marketing.

Un vendedor por minuto y no sé si estoy diciendo poco. Ostras, masajes, perlas, trenzas, frutas, aceite de coco, eran solo algunas de las cosas que se podían comprar. No importa cuantas veces una dijera NO, el trabajador insistía hasta el mal humor.

Todo esto en un día nublado y de mucha humedad, no puedo imaginarme la cantidad de gente que llega a la isla si el día esta soleado. Es una lástima como un lugar hermoso y natural se arruina por el exceso de turismo y por la falta de respeto hacia el medio ambiente.

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En el agua, los vendedores ofrecían tours desde las motos de agua

Conclusiones y recomendaciones para viajar a la Isla de Barú

Si bien es cierto que Barú tiene el mar tremendamente turquesa y la arena blanca, si tienen pensado conocer otras islas del Caribe o de Colombia bien podrían obviar este lugar.

También, según varios conocidos, la verdadera experiencia de Barú se adquiere después de las 17 horas y antes de que lleguen los turistas de la mañana. Para eso, hay que quedarse a dormir en la isla, una isla en la que no hay agua potable, por ende, no hay duchas. No sé ustedes pero, a mí, este tipo de experiencias no me agradan mucho.

Si van a visitar la isla de Barú recuerden:

  • Llevar protector solar
  • Llevar repelente contra insectos
  • Mínimo un litro de agua por persona y demás provisiones compradas previamente
  • Decir NO a las muestras gratis de los vendedores ambulantes
  • NO probar las ostras, dudo de su nivel de higiene
  • Alejarse de la zona más turística para estar un poco más tranquilos
  • Tengan siempre a la vista sus pertenencias

 

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4 Replies to “Isla de Barú: ¿Cómo llegar por tierra?”

  1. Hola Laura!! Lo que decis es cierto, es insoportable el ataque de los vendedores igual q en las playas de Cartagena. Yo fui apenas estrenaron el puente en 2014, y la verdad que es un paraiso, pero solo si vas al Decameron que tiene la playa privada y es super tranquila. Nada que ver. Apenas salis de ese sector ya se empiezan a ver militares que asustan un poco con sus armas gigante, y en la playa vendedores por todos lados. Que andes bien!! 🙂 nos deseo un año cargado de viajes!!

  2. Tal cual, me dijeron que el Decameron es soñado por que la playa es solo para huéspedes. En las playas de Cartagena, como bien decís, también llenísimo de vendedores.
    Gracias por el deseo y lo mismo para vos, a por más viajes! Abrazos!

  3. Hola! Coincido en la impresion general. Comparto mi experiencia: llegué a Baru contratando pasadía en tour similar desde plaza del reloj de Cartagena negociando el precio a la mitad. No podia creer que ” eso” era el destino turistico mas vendido de Colombia.. asi que decidi quedarme y regresar al dia siguiente. Contrate hamaca en uno de los paradores , vi partir a los turistas, bajar el sol, disfrutar un trago en uno de sus barcitos. Hacer paseo nocturno a experimentar las bioluminiscencias y caminar de punta a punta la playa desierta al amanecer. A media mañana, mostre mi ticket del dia anterior y regresé a la ciudad en una de las transfer que trajeron a los turistas. Una maravilla para el recuerdo!

  4. Sin duda, pasar la noche ahí parece ser la mejor manera de tener una experiencia algo más auténtica. Habrá que probar de nuevo. Gracias por comentar! Abrazo!

Deci hola! Dale, animate!