Guía para recorrer un país pequeño

Hace más de una semana que estoy sumergida en Uruguay. Sumergida en sentido figurado y literal ya que fui recibida por un clima envidiable que me obliga a mojar los pies en el mar, en el rio o en la pileta del edificio, además en esta época del año, ya no tan turística, la mayoría de la gente con la que entablo relación es uruguaya, los argentinos que veranean aquí ya volvieron al trabajo y la rutina.

Hace más de 10 años que vengo a Uruguay a pasar el verano, a veces también a pasar el invierno. He recorrido muchos balnearios y todavía me quedan algunos por recorrer, que los sigo guardando en la lista de cosas pendientes, quiero siempre encontrar excusas válidas para volver. Consideré inclusive quedarme a vivir aquí, es tanto lo que me gusta este país y su forma de vida, su tranquilidad y a la vez la corta distancia que la une a mi familia, que la idea de instalarse acá es tentadora. Aunque ahora fue desplazada por la idea de seguir recorriendo Europa a partir de mayo.

Tantos años de conocimiento de este lugar tienen que servir para algo, así que decidí armar una pequeñita guía de los lugares que conocí y como me sentí en ellos, que descubrí, que me gustó y a donde volvería eternamente.

Colonia: Siendo la ciudad más accesible de Uruguay desde Buenos Aires, es visitada de manera continua por nosotros y por turistas que van a pasar el día. Me encanta saber que en los días despejados y con un poco de altura se puede ver desde acá. Para recorrer Colonia alcanza un día, hay que visitar la vieja puerta de la ciudad, el faro y caminar esas callecitas empedradas, también se puede ver la vieja plaza de toros. Pero para mi lo más hermoso es sentarse a la orilla del rio viendo la puesta de sol.

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La vista del Palacio Salvo desde el centro de Montevideo

 

Montevideo: Lo que más me llamo la atención de esta capital es el centro, si bien no lo se a ciencia cierta, tengo la sospecha de que debe ser el centro más pequeño de una capital. Pocas cuadras, poca gente, se camina tranquilo por la calle, un placer para recorrer. Envidio la manera en que Montevideo fue construida mirando al rio, y como se puede caminar eternamente por la rambla. Una joyita que encontré cuando andaba caminando sin rumbo fue la sede central del correo. Imperdible por sus características arquitectónicas. También recomiendo visitar la ciudad vieja y el Palacio Salvo, mellizo de nuestro Palacio Barolo. Fun Fact: Bajo la estatua de Artigas en la Plaza Independencia están, efectivamente, los restos de Artigas.

Atlántida: Junto con este lugar también pase algunas temporadas visitando Parque del Planta; lo particular de estos lugares es que parecen detenidos en el tiempo. Congelados desde hace más de 40 años, lugares donde vive la misma gente, en casas decoradas al mejor estilo de los años 70 y con unos veraneantes que nunca fueron renovados. Las playas son amplias y no cuentan con una invasión de argentinos, como pasa a medida que nos acercamos a los municipios de Maldonado y Rocha. Una de las curiosidades más grandes de la zona es El Aguila, a las orillas de la playa se ve una estructura con forma de águila construida por un argentino; en un principio se decía que iba a ser una capilla pero las leyendas urbanas crecieron a puntos inesperados, y hoy en día se rumorea que también funcionó como observatorio de espías nazis.

Piriapolis: Este es otro balneario que supo conocer mejores épocas; aún recuerdo los días en que el Buquebus hacía su trayecto Bs. As – Piriapolis. Hoy en día la cantidad de veraneantes decayó mucho pero aún se puede disfrutar de sus playas, y ver a los lobos marinos visitando el puerto. El paseo en aerosilla hasta el Cerro de San Antonio que tiene una vista hermosa de toda la ciudad es uno de los must si se visita esta ciudad, que fue el primer gran balneario del país.

La puesta del sol desde Punta Ballena
La puesta del sol desde Punta Ballena

Punta Ballena: Esta fue mi último descubrimiento, si bien he pasado muchas veces por su entrada, nunca consideré bajar o su playa o recorrer un poco sus casas, y no me había dado cuenta de lo que me estaba perdiendo. Opacado por Punta del Este, Punta Ballena ofrece un turismo mucho más familiar y relajado. Mansiones en altura con vistas a la playa, y esas playas muy muy amplias con un mar tan calmo que es casi rio y una arena fina y blanca. Sin duda vale la pena al menos pasar a conocer, y ya que están por ahí, hay que darse una vuelta por Casapueblo, la obra del gran artista Carlos Páez Vilaró.

Navegando con amigos en Punta del Este
Navegando con amigos en Punta del Este

Punta del Este: Capital uruguaya del veraneo por excelencia, lamentablemente cada vez más cara para los argentinos, tiene todas las comodidades de una gran ciudad balnearia. Lugares para hacer shopping, cadenas de supermercados, restaurantes de todos los tipos. Muy cerquita de la ciudad de Maldonado y de San Carlos, si se va con coche recomiendo aprovechar e ir a hacer las compras allá, es mucho más económico. Durante el verano, los meses de Diciembre y Enero son imposibles, se llenan de gente y no se puede ni caminar. Recomiendo visitarla en Marzo, el clima no falla y la cantidad de gente mengua muchísimo. Lo más hermoso es caminarla toda, recorrer la peninsula con tiempo, cada postal es distinta.

Esta humilde servidora frente a la playa de La Barra
Esta humilde servidora frente a la playa de La Barra

Jose Ignacio: La Barra, Manantiales y Jose Ignacio vienen gobernando las vacaciones desde hace algunos años. Con un estilo menos pretencioso pero igual de caro que Punta del Este, en general esta plagado de jóvenes que buscan disfrutar la noche y el avistamiento de famosos también. Más allá de eso, estos tres pequeños balnearios son lindos y cálidos aunque poco cómodos si no se tiene auto, ya que no cuentan con grandes supermercados y no son tan cómodos para acceder en bus.

La Paloma y La Pedrera: Ambas están ubicadas dentro del departamento de Rocha, y ya se nota un estilo bastante distinto del que se aprecia en la zona de Maldonado. Mucho surfer, más familia, un estilo muy relajado, casas de todos los tamaños y muchas opciones donde quedarse. La Paloma en particular, es bastante grande, tiene muchas playas y varias opciones, en especial para la familia. La Pedrera, uno de mis sitios de veraneo preferidos de Uruguay, tiene bastante gente joven visitando, es más lujoso que La Paloma y supo ser un punto de encuentro para el surf uruguayo.

Atardecer en Montevideo
Atardecer en Montevideo

Valizas: Fui una sola vez y no me agrado mucho, será por la poca infraestructura o quizás porque todo parece estar cayéndose a pedazos, sin embargo tengo conocidos que lo d. Lo visité en 2011 y lo que más disfruté fueron sus playas, son amplias, con medanos enormes que, si uno camina lo suficiente, lo comunican con Cabo Polonio, otra maravilla del país vecino. Sin duda le daría otra oportunidad a ver como fue mejorando todo.

Punta del Diablo: Ultimo paraíso de la zona uruguaya que conozco. Era un pueblo de pescadores pero fue creciendo sin parar en los últimos diez años, con una frecuencia imparable. Imperdible visitar el Parque Nacional Santa Teresa, donde el agua ya empieza a ser un poquito más turquesa y cálida, hasta se puede acampar adentro! Punta del Diablo es pequeño y acogedor, las playas son largas y el mar es completamente salvaje; durante el año sigue siendo un pueblo de pescadores que tiene solamente cerca de 1.000 habitantes.

El pelo multicolor a la sombra
El pelo multicolor a la sombra

Como habrán podido leer, Uruguay es un pequeño paraíso, con mucha oferta de buses que nos llevan prácticamente a todos los balnearios. Siempre, además, esta la opción  de hacer dedo, algo que yo personalmente jamás experimente pero que las personas que conocí y lo practicaron fueron sorprendidos por la efectividad del mismo. Para llegar al país vecino, la opción más económica y rápida es Seacat, que muchas veces lo agrupan con Buquebus por lo que terminas viajando en el mismo barco. Mi mejor manera es con el Seacat hasta Colonia, desde ahí la misma compañía tiene buses a Montevideo, y ahí queda en uno la elección de la playa que mejor les plazca.

Deci hola! Dale, animate!