Edimburgo o lo lindo de sorprenderse

Sorprenderse en Edimburgo

Viajar a lugares conocidos y recomendados es siempre lindo, uno ya sabe lo que espera, ya sabe a donde va a llegar, en general vio fotos de amigos o bloggers que recomendaban tal o cual destino, es una apuesta segura. El verdadero reto consiste en ir a lugares de donde no escuchaste nada, esos lugares que al mencionarlos en tus reuniones de amigos nadie entendía porque ibas y te preguntaban que cosa interesante podrías encontrar ahí. Bueno, esos son los lugares que a mi me gustan, porque vas sin esperar nada y cuando llegas suele ser una cosa más hermosa que la otra; así me paso en Edimburgo.

Cuando llegué me sorprendieron dos cosas: lo cara que esta la libra! (por favor no cambien dinero en el aeropuerto, traten de cambiar en la ciudad que estaban antes) y que apenas me subí al bus que te lleva a la ciudad, conocí un argentino que estaba viviendo ahí y que me acompaño y me presentó un montón de lugares y gente. Siempre sirve llevar la bandera pegada en la mochila, atrae más gente de la que espanta. Me subí al bus y empecé a mirar por la ventana, cada casita medieval que se iluminaba con ese sol que anuncia el otoño que se aproxima, un sol que apenas acaricia la piel y ayuda a resguardarse un poco del frío.

Edimburgo Road
Por ley deben mantener los colores de las casas.

Estuve en esta mágica ciudad apenas comenzado septiembre y ya hacía un frío que para nosotros es digno del invierno; los escoceses se pavoneaban en remera de manga corta y sandalias mientras yo tuve que salir corriendo a comprarme una campera que abrigue de verdad. Luego me enteraría que ese día de sol fue un regalo divino, porque Edimburgo tiene un clima muy similar al londinense, con la diferencia de que hace más frío. Pasé cuatro días sumergida en la cultura escocesa, cultura de cerveza, whisky y pubs, y en tres de esos días salió el sol aunque sea unas horas. Y si bien la ciudad es increíblemente hermosa siempre, con sol directamente enamora.

No sabía nada de Edimburgo hasta llegar ahí, no había visto fotos, no había visto postales, solo conocía a William Wallace y para mi se parecía mucho a Mel Gibson, luego me enteraría que la historia real dista mucho de la que cuentan en Corazón Valiente. Llegué con una postura neutral y me fui con ganas de volver, me fui enamorada.

Edimburgo tiene calles, callecitas y pasajes, escaleras y recovecos que solo los locales conocen, esta situada sobre una montaña y esas escaleras que aparecen en el medio de las calles nos comunican con otras calles que estan a lo alto de la montaña, y es preferible ir por ahí que tener que darle la vuelta a esa subida. Son pasadizos que parecen salidos de historias medievales, de películas de la época, donde perseguían a los ladrones y ellos se perdían entre las sombras. Es una ciudad que atesora cada recuerdo de otros tiempos; donde las iglesias se convirtieron en pubs y las casas en museos. Donde J.K. Rowling escribió Harry Potter y donde nació y vivió uno de los viajeros y escritores más memorables como fue Robert Louis Stevenson.

Afueras de Edimburgo

Escocia pertenece al Reino Unido, lo que implica que los museos son en general de admisión libre, esto ya demanda ampliar la visita a la ciudad y dedicar un solo día a recorre sus dos museos más importantes: The National Gallery y el Museo Nacional de Escocia. La Galería Nacional es fundamentalmente de arte, ofrecen inclusive algunos cursos gratuitos, y tienen más de un edificio; el Museo Nacional cuenta la historia de este país y de su pueblo, es particularmente interesante para saber la contracara de la historia que cuentan los ingleses; además tiene un ala de ciencias naturales muy interesante y completa, y el edificio donde todo esto se alberga es digno de contemplar.

Los escoceses son amables con los turistas y también con los inmigrantes, cuando tomé el tour guiado el chico español que lo daba nos contaba que a los inmigrantes los llaman the new scots, lo que sería en español los nuevos escoceses, eso ya de por si sienta un parámetro en cuanto a lo amigable y abiertos de mente que son.

Castillo de Edimburgo
El famoso castillo de fondo

Edimburgo fue para mi una sorpresa enorme. Pasé cuatro días pero bien podría haberme quedado una semana, la mayoría de los turistas solo están un fin de semana y eso para mi dista mucho de ser suficiente. Recomiendo visitarla en la semana, cuando hay menos viajeros y más nativos, además la ciudad esta más vacía por lo que es más fácil recorrer y no hacer cola para los lugares, también recomiendo firmemente visitarla entre julio y septiembre, después de esa época el frío es mucho y los días soleados los menos.

Sigamos descubriendo destinos subestimados, destinos olvidados, para mi Edimburgo es una ciudad clave al momento de recorrer Reino Unido y Europa, cumple con todo lo que le pido a un  destino. Historia, arte y buena compañía.

6 Comment

  1. Genial el post y si la ciudad es mágica. Los alrededores y sus acantilados me hizo recordar a William Wallace.

    Muy recomendable su visita.

    Gran aaludo viajera.

  2. Muy bueno tu relato !!, dan ganas de ir a Edimburgo…. (conntinúa escribiendo hasta ponerte al día).

  3. El chico español era un canario? Porque dijo lo mismo acerca de los new scots. Muy recomendable Escocia. Muy buen post. Te descubrí hace poco x eso te comenté en varios lados ya ja. Saludos

  4. jajaja si! era un canario muy simpatico! Sos bienvenido a comentar por todas partes.
    Saludos!

  5. Hola Laura. Estuve en Edimburgo en octubre del año pasado y me pasó como a vos. Me enamoré de la ciudad y sus museos. Volvería sin dudarlo y me quedaría más días. Es cierto que los fines de semana se llena de turistas que solo van por el finde, por lo que en la semana es más tranquilo y se ven realmente escoceces!

    El Museo Nacional de Escocia es una maravilla museística, que bien vale la pena recorrer (se necesitaría un día entero o más!). Encima la entrada es gratuita! Y ni hablar de la Scottish National Gallery. El subsuelo con los pintores escoceces, encantador.

    Saludos!

  6. mariam bardi says:

    Qué buen relato! Me encantó! Espero más!

Deci hola! Dale, animate!